Por Tyleen Mc Donald
Innovación y Cultura
En una categoría donde cada decisión técnica puede definir una temporada, el Cadillac Formula 1 Team eligió construir desde la base con una mentalidad clara: no hay espacio para la improvisación. Y para eso, selló una alianza estratégica con IFS, proveedor líder en software industrial, que ya forma parte del corazón operativo del equipo.
Lejos de ser un patrocinio más, la relación entre Cadillac F1 e IFS es una colaboración funcional que comenzó incluso antes de que el equipo fuera admitido oficialmente al campeonato. En una estructura naciente, eso significa todo: planificación, recursos, tiempos, eficiencia.
Construir un equipo F1 desde cero: la precisión como prioridad
El ingreso de Cadillac F1 no es solo una apuesta de General Motors en la máxima categoría. Es un esfuerzo técnico, cultural y logístico sin precedentes en más de una década. Y eso exige herramientas del más alto nivel.
IFS ya está integrado en áreas críticas: desde gestión financiera y compras, hasta cadena de suministro, control de calidad, inventario, producción e ingeniería. Para un equipo nuevo, esto significa tener desde el día uno un sistema que permite operar con la precisión de un campeón.
“Elegimos implementar IFS antes de tener confirmación de entrada. Sabíamos que escalar desde cero requería un sistema que nos ayudara a tomar mejores decisiones, rápido. Eso es IFS para nosotros”, señaló Tyler Epp, director comercial global del Cadillac Formula 1 Team.
Fórmula 1: velocidad, sí, pero también estructura
Hoy, competir en Fórmula 1 no es solo cuestión de velocidad. También lo es de cumplimiento con límites presupuestarios, eficiencia de recursos y decisiones basadas en datos. Allí entra en juego el rol de IFS, al ofrecer información en tiempo real, eliminar procesos manuales y permitir que el equipo automatice operaciones claves.
“IFS nos permite operar con agilidad y foco, algo imprescindible para esta primera temporada. Queremos ser competitivos, y eso empieza antes de llegar a la pista”, explicó Graeme Lowdon, una de las figuras al frente del proyecto técnico.
Más que un proveedor: un socio en el desarrollo
Lo que diferencia esta alianza es la integración real. IFS no solo ofrece software, sino que está alineado con las exigencias específicas de un entorno como la Fórmula 1. La compañía tendrá presencia visible en los autos, uniformes y activos del equipo, pero su impacto va mucho más allá del logo.
Este acuerdo representa un paso inteligente en cómo los nuevos equipos pueden construir bases sólidas sin replicar estructuras tradicionales. En 2026, Cadillac F1 llega con un enfoque fresco, profesional y perfectamente integrado con sus socios estratégicos.
Y si la F1 es un deporte que premia a quienes se preparan mejor, IFS es hoy una de las herramientas más valiosas del garaje de Cadillac.





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