Tyleen Mc Donald
Innovación y Cultura
El equipo Audi Revolut F1 Team confirmó esta semana que su unidad de potencia 2026 fue encendida por primera vez con éxito dentro del chasis final, marcando el inicio operativo de su programa para debutar esta temporada en la Fórmula 1.
La integración del motor se realizó el pasado 19 de diciembre en la base de Hinwil, Suiza, donde el sonido del propulsor híbrido validó meses de ensamblaje técnico y colaboraciones cruzadas entre las tres sedes clave del proyecto: Hinwil, Neuburg (Alemania) y el nuevo centro técnico en Bicester (Reino Unido).
Ingeniería conectada en tres tiempos
Este primer encendido no fue un ensayo. Representó la confirmación de que el sistema completo, motor, unidad híbrida, sistemas electrónicos, refrigeración y control, funciona como se esperaba en condiciones reales.
El equipo ha trabajado bajo una dinámica sincronizada entre el área de desarrollo del motor en Neuburg y el equipo de chasis en Hinwil, con soporte logístico y técnico desde el centro de operaciones en el Reino Unido. Cada componente fue validado en silos; ahora, el conjunto respira como un solo auto.
Una estructura nueva, sin improvisaciones
Aunque Audi debuta en 2026 como equipo oficial, su proceso de integración empezó mucho antes. Según explicó Mattia Binotto, director del proyecto Audi F1, el objetivo fue llegar a este punto con una base sólida, sin comprometer calidad por plazos.
“Esto no es un símbolo, es una validación. Ver el auto encendido, funcional y real es lo que necesitábamos para avanzar con confianza hacia pista”, comentó. El equipo trabaja ahora en las últimas fases de montaje de cara al shakedown previo y a las pruebas colectivas de finales de enero en Barcelona.
La presión del calendario empieza ahora
Con solo semanas antes del debut en Melbourne, Audi Revolut F1 Team ya está en la recta operativa final. El lanzamiento oficial del monoplaza será el 20 de enero en Berlín, y marcará el inicio del ciclo público del equipo. Mientras tanto, el trabajo continúa con simulaciones, pruebas de sistemas y validación dinámica.
Jonathan Wheatley, Team Principal, subrayó la importancia de este momento: “Tener el auto ya encendido permite que todo el equipo trabaje con un nivel de certeza distinto. Ahora cada decisión se conecta con el objetivo en pista”.
Para Gernot Döllner, CEO de Audi AG, este paso tiene una carga simbólica interna: “Este proyecto no solo demuestra capacidad técnica. Representa cómo Audi quiere posicionarse dentro y fuera del automovilismo: con orden, con ambición, y con resultados”.
La entrada de Audi a la F1 es una jugada a largo plazo. Pero cada paso cuenta. Y en Hinwil, ese primer arranque ya marcó el inicio real de su temporada. El auto ya habla. En unos meses, se verá si también puede competir.





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