Por Tyleen Mc Donald – Innovación y Cultura
El Sprint dejó algo más que un ganador. También dejó algunas preguntas sobre el rendimiento de McLaren de cara al resto del fin de semana.
Oscar Piastri y Lando Norris no parecieron tener el mismo nivel de control y velocidad en las curvas más lentas, una zona en la que el coche no terminó de sentirse cómodo. Para Piastri, uno de los pilotos que más destaca actualmente por su agresividad y capacidad para atacar una curva, esa limitación resulta especialmente llamativa.
Con las recientes modificaciones realizadas al monoplaza, McLaren tendrá que analizar si el comportamiento del coche en estas secciones está comprometiendo su rendimiento general. La batalla por el campeonato sigue siendo demasiado cerrada como para permitirse perder décimas precisamente en los puntos donde un piloto puede marcar la diferencia.
Del otro lado, Charles Leclerc sale del Sprint con una sensación mucho más positiva. El monegasco terminó segundo y Ferrari demostró que las mejoras introducidas para Zandvoort están funcionando, al menos en términos de ritmo y confianza. De hecho, Leclerc había descrito su vuelta de clasificación para el Sprint como una de las mejores del año.
Y lo mejor para Ferrari es que Leclerc parece estar tranquilo. No hay euforia excesiva después del segundo puesto: hay, sobre todo, la sensación de que el coche finalmente tiene herramientas para pelear.
Ahora queda la clasificación.
Y con Russell demostrando que Mercedes tiene ritmo, Ferrari acercándose y McLaren intentando entender sus limitaciones, la pelea por la última pole del Dutch GP promete ser mucho más interesante que lo que vimos durante algunos momentos del Sprint.





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