Por Karina McDonald / Fotos: Red Bull Content Pool
El proyecto, realizado con el equipo Heritage de Oracle Red Bull Racing y el colectivo español de ingeniería y creatividad Andtonic, requirió diseñar y fabricar ruedas metálicas especiales que permitieran al monoplaza desplazarse sobre las vías. Cada una pesó 29,8 kilos y fue construida en tiempo récord en los talleres de Canillejas.
El expiloto de Fórmula 1 Patrick Friesacher fue el encargado de conducir el RB8 por una sección cerrada de la red del Metro, pasando por las inmediaciones del Estadio Metropolitano y los depósitos de Sacedal y Chamartín. La acción forma parte de la colaboración entre Red Bull y MadRing, en conjunto con Metro de Madrid, para celebrar la llegada del nuevo circuito madrileño y el regreso de la Fórmula 1 a la capital española.





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